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    Reseña tardía, este disco salió en Abril. Soy José Emilio y lo amé a primera oída.

    Honestamente he dilatado mucho este texto porque es un álbum sumamente complejo, colorido, emocionante, experimental y a veces épico. Una joyita del 2014 que merece ser apreciada con mucha calma, aunque el sonido bestial sugiera lo contrario.

    tUnE-yArDs es el proyecto de la cantante, compositora, instrumentista y productora Merrill Garbus, acompañada de Nate Brenner, un talentoso músico que es co-escritor y bajista del proyecto.

    Para iniciar les voy a dar mi perspectiva en un panorama muy general: El proceso creativo. Durante todo el álbum podemos notar que esta función se desarrolló con una planeación artística de proporciones fuera de serie. Es increíble la ambición y la cantidad de elementos diferentes que se consolidan en un sonido único.

    Varios blogs catalogan este lanzamiento como “Art Pop experimental” pero me parece más una amalgama pop con influencias que varían desde los bajos de Nate que suenan a old school jazz y funk, hasta los ostentosos coros que asemejan el folklore de la cultura tribal africana, mejor conocida como worldbeat.

    Es sorprendente la genialidad con la que estos tipos lograron adaptar esta oda al vintage afroamericano, volviéndola disfrutable y sofisticada sin dejar de ser experimental, apegándose, justo, a su impecable proceso creativo.

    Otro punto a resaltar es la composición y estructuración de las canciones. A estos dudes no les bastó ser inigualables en el aspecto sónico, así que decidieron llevarlo a otro nivel en términos de escritura y progresión. Esto es muy notorio en todos los tracks. El duo maneja estructuras muy poco convencionales que progresan con una harmonía que me dejó perplejo. Es bestial, todo el disco es excitante e impredecible a cada momento. Canción tras canción todo el esqueleto musical de las composiciones viaja por distintos lugares que están llenos de sorpresas y belleza. Luego tenemos la composición, que no se queda atrás ni tantito. Esta chava, Merrill Garbus, no sólo es una performer de puta madre, si no que es una excelente compositora. Siempre le hemos escuchado diversas influencias mezcladas con la convencional forma de escribir pop, pero esta mujer no sólo se queda con una increíble fusión, si no que también toma lo mejor de cada corriente de su mezcla y lo lleva al hiperespacio musical con la ambición que posee. Las letras son también elegantes y caricaturescas, la estética que le da a las composiciones es única, profunda, a veces, incluso llegué a percibir un sentimiento como de “Los Simpson” en un viaje de psilocibina, o sea, son letras muy divertidas.

    En cada cosa que esta chica hace hay una ambición que no se ve todos los días, porque a pesar de buscar una melodía digerible, siempre mete un factor de complejidad que no he oído en ningún cantante pop de la actualidad.

    Por último tenemos la producción, que también se supone fue en su totalidad hecha por Merrill.

    Esta parte del trabajo está llena de contrastes,  de experimentación, tanto sónica y musical como rítmica y progresiva. Los sintetizadores, las baterías, el sampleo de los vocales y casi toda la instrumentación (menos el bajo) están a cargo de la producción. Otro punto clave aquí, ya que con este elemento la muchacha logra poner sobre la mesa aún más colores y poder al disco. Es un talento que se ve pocas veces por generación.

    Rítmicamente es impresionante. Me encanta la variedad que Merrill eligió. En el acervo rítmico del disco hay de todo: Pesados beats electrónicos, palmas, baterías acústicas, incluso tambores y todo tipo de percusiones tribales. Basta con comparar “Find A New Way” con “Rocking Chair”. En general la instrumentación crea atmósferas muy diferentes todo el tiempo, la neta, mis respetos para esta morra, está cabrón lo que hace. Podríamos hablar y hablar detalladamente de todos los contrastes que tiene el álbum pero nunca acabaríamos, son combinaciones bestiales, súper complejas, una delicia auditiva.

    Este disco también tiene cosas que no me gustaron, porque a pesar de ser tan bello en todos los sentidos, hay veces que las canciones se tropiezan un poco, justo por la cantidad tan grande de detalles que contienen. Hay partes que no se escuchan tan bien cuidadas, así como algunos coros donde creo que la experimentación se excede un poco. A veces la harmonización del grupo a capella “Roomful Of Teeth” (agrupación a cargo de los vocales secundarios) se quiere salir de la escala para crear una sensación poco convencional pero pues no la termino de entender. Como en el track “Sink-O” donde me sorprende la calidad de la producción y los versos interesantes pero al momento de llegar al coro se vuelve soso. Chocan dos escalas que desde mi perspectiva no se llevan muy bien y es poco disfrutable, pero creo que es el único pecado que le encontré al excelentísimo LP.

    Para concluir podemos decir que Nikki Nack es una verdadera exposición de calidad en cada campo existente de la música contemporánea (Composición, estructura, sonido, instrumentación, producción). Todos los elementos funcionan perfecto, es una aventura de contrastes y emociones que funcionan en conjunto de manera casi perfecta, no tiene igual. Se ha ganado el lugar de mi disco favorito en lo que va del año y me da mucho gusto saber de gente con este tipo de talento. No hay que quitar la vista de los tUnE-yArDs porque proyectos así salen a la luz pocas veces.

    Mi calificación para este disco es 9.5, me parece casi impecable.

    Esto es todo, amigos. Gracias por leerme. Trataré de escribir más de ahora en adelante porque es un gusto compartirles mi opinión, ojalá les haya gustado, me despido.

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